Cautivas, Jorge Brantmayer

Colección

Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia recibe donaciones de reconocidos artistas

28 de abril de 2017

Colección permanente del MAC Valdivia UACh recibe importante donación de obras de artistas chilenos.

Hasta la primera semana de mayo se presentarán en la sala Roberto Edwards del MAC Valdivia las nuevas donaciones realizadas por los artistas Jorge Brantmayer y Paulina Humeres. Las obras comprenden cinco fotografías de la serie Cautivas de Brantmayer; y Chaljhè / Dolor de Humeres, una pieza en cybachrome (papel fotográfico de plástico a base de poliéster) transparente montada en una caja de luz.

Los trabajos fueron recibidos en abril y reafirman el compromiso que mantienen los artistas con el espacio museal. El Director del MAC Valdivia, Hernán Miranda, explicó que los artistas sienten un gran aprecio por la institución y recordó que su colección permanente se conformó con las docnaciones de la primera exhibición realizada en Santiago en 1994.

También indicó que estas donaciones se suman a las recibidas a finales del 2016 de manos del Premio Nacional de Arte, Guillermo Núñez, quien entregó más de diez impresiones y pinturas. Además de un óleo y cinco grabados en fotoserigrafía, serigrafía y agua fuerte del artista Eugenio Téllez.

Sobre las obras

Cautivas, fue un proyecto fotográfico del artista Jorge Brantmayer, compuesto originalmente por cincuenta y cinco retratos de mujeres del Centro Penitenciario Femenino Capitán Prat de Santiago. La imágenes eran de gran formato (1 x1.15 mt) y estaban impresas en sistema lambda, el cual permitía un revelado fotoquímico mediante láser que eliminaba el efecto "grano" de la fotografía tradicional. El proyecto tuvo una duración de tres años y un día, y recorrió varios museos y salas de arte.

Chaljhè / Dolor, de Paula Humeres es una fotografía en una caja de luz que formo parte de la "Trazas desde el 42º sur... hasta". El trabajo inicialmente se componía de 10 imágenes digitalizadas y estampadas en cybachrome transparente. El tema principal que abordaban era el rescate de la memoria histórica en Tierra del Fuego desde 1888 a 1889, cuando desde Bahía San Felipe, un cazador obligó a 11 selknam a embarcarse encadenados rumbo a Francia para exhibirlos en la Exposición Universal de París de 1889 como mercadería exótica.