Tierra de loza Policromada.

Antes que Talagante fuera una provincia como lo es hoy , los indios que Vivían aquí eran un pueblo alfarero .Las monjas claras, en Santiago, trajeron desde España la cerámica policromada. Con el paso de los años, nuestra larga tradición alfarera se unió al arte de las monjas, y en manos de una sola familia comenzó la costumbre de crear jarritos, mates botellitas y animales que servían de alcancías.

El conocimiento fue traspasado de generación en generación, no conservándose siempre las figuras de las primeras loceras, pero si su realismo, color y forma, que junto al costumbrismo narrativo, la composición armónica y el movimiento expresivo han sido características de esta cerámica alegre y folclórica. Cuasimodos nacimientos y retratos de frailes, beatas y demonios, han sido confeccionados con esta técnica de barrio fino, cocido y pintado María toro le enseño el trabajo a su hija Dolores López, que adiestro a sus hijas, Dolores y Luisa Jorquera. Luisa heredo la cerámica a sus hijos, Olga, María y Rene. Olga heredo el arte a su hija María Olga y María le enseño a Teresa, quienes componen la última generación de loceras: Todos ellos han elaborado hábitos populares como la fonda, pero también organilleros , vendedores de pan , bailarines .

"En la cerámica se une lo divino con lo humano", a través de esta familia con una larga tradición de cerámica policromada.

Con este legado en el año 2014 se crea la Agrupación "Huellas de Greda" la cual surge de cursos organizados por la Corporación Cultural de Talagante, para difundir la loza policromada, dirigidos por la maestra y artesana Olga Espinoza Díaz.

Con esta iniciativa la agrupación ayuda a difundir y seguir la huella de esta técnica , y así darla a conocer y promover como Patrimonio de todos los chilenos.